CIENCIA Y ESPIRITUALIDAD REUNIDAS

CIENCIA Y ESPIRITUALIDAD REUNIDAS

Nadie se  sorprenda. No es un vulgar anuncio publicitario en medio de un muro donde mayormente colgamos nuestros  sueños. Es el anuncio de un asombro. Esa sencilla imagen esta  cargada de contenido. Cada uno de esos ...

OFRENDAR EL DOLOR

OFRENDAR EL DOLOR

A veces los dolores físicos se alían, se enlazan, toman uno a otro relevo. Puede no haber tregua, pueden no dar respiro. Nunca te canses del dolor, nunca renegar de él, pues él sabe cuándo,...

PRONTO SIN PLÁSTICO

PRONTO SIN PLÁSTICO

Pronto será sin plásticos de por medio. El amor cobrará  coraje  y carrerilla. Entonces  tendremos que amarnos  por  fin de verdad, por  fin por entero. Tocará recordar que éramos, que somos hermanos. El amor era...

La verdad nos hará libres

La verdad nos hará libres

No creemos en los alimentos modificados genéticamente, pues pensamos que hay un Ingeniero que no conviene emular. No pensamos que la geoingeniería es solución al hambre, que sea necesario modificar las condiciones meteorológicas y del...

La familia

La familia

Son los vástagos los que llaman a la puerta. Susurra la Sabiduría sin tiempo que los hijos buscan a los padres, no los padres a sus hijos. Lo que sí pueden los padres es elevar...

Los lazos de amor son por siempre

Los lazos de amor son por siempre

Nuestras amistades se reparten a uno y otro lado de la Orilla, pero cada vez hay más almas cercanas que ya silvaron al Barquero. Él siempre acude. Va y viene a uno y otro lado...

Aceptación no es sumisión

Aceptación no es sumisión

La invitación a superar el paradigma de la confrontación, no debe de ninguna forma entenderse como sugerencia de pasividad ante cualquier forma de opresión, abuso o explotación. La dignidad humana, el principio superior de solidaridad...

«Llámame por mis verdaderos nombres»

«Llámame por mis verdaderos nombres»

Los designios de los Grandes Seres son inescrutables. ¿Y si él mismo hubiera vaciado su rostro en supremo ejercicio de desapego? ¿Será su imagen inerte, reducida a los huesos, su postrero poema? ¿Letra de frágil...

Madre Tierra o Monsanto

Madre Tierra o Monsanto

«Ya no hay derechas e izquierdas. Ya clausuramos ese baldío pugilato. Hay evolución o freno. Hay abrazo o brazos cerrados. Acogida o muros. Hay amor a la Tierra nuestra Madre o Monsanto. Hay solidaridad con...

Mutuo y supremo respeto

Mutuo y supremo respeto

Hay palabras que definen acertadamente el muy singular momento que estamos viviendo. Éstas podrían ser confusión y complejidad. Ambas palabras nos conducen por igual a adoptar una posición de supremo respeto para con las diversas...

Exploro y comparto con gozo en estos tiempos de prolongado retiro interior. No obstante subrayar que la reflexión sobre el accidente que ahora presento, más que otros temas que habitualmente exploramos a la luz de la Sabiduría sin tiempo, es pura elucubración. Apenas he hallado información en los manuales de sabiduría arcana, teosófica… sobre la cuestión. Comparto por lo tanto hipótesis susceptible de error, por más que trate de ser inspirada por una Verdad superior. Esta es la sola Luz que nos alumbra.

Nada de la conjetura que sigue a continuación goza de autenticidad y por supuesto no debe aceptarse sin particular y severo discernimiento. La autenticidad sólo será si halla eco en nuestro corazón, si en verdad el postulado se aviene a la Verdad con mayúsculas que siempre perseguiremos. ¿Por qué escribo entonces? Sencillamente porque esta reflexión me ha dado paz y alivio. Ojalá esa paz y alivio puedan ser en el interior de otros/as hermanos/as.

La sabiduría divina es, por encima de todo, un ejercicio de lógica. Ese ejercicio de cabalidad me guía para intentar desentrañar la incógnita. Por una serie de derivadas vamos a llegar a la conclusión de que el accidente es una situación, a veces dura, que somos llamados siempre a aceptar e integrar. El accidente, no sólo la enfermedad, puede ser un expoleador de conciencia.

He aquí, paso a paso, los silogismos a partir de una premisa inicial, que constituye la base fundamental: “La Justicia divina siempre es. Nada escapa a ella. El accidente se puede producir, pero es siempre equilibrado por la Justicia superior.”

El accidente puede acontecer por más que no se encuentre necesariamente en el plan o contrato de vida. Puede hallarse una actitud proclive en base a un carácter inquieto. Que el Plan contemple el accidente, no quiere decir que sus consecuencias desnivelan la balanza kármica. Habitualmente un accidente es causado por una inconsciencia, por una actitud precipitada, por una falta de atención. Es aquí donde comienza la elucubración. Una falta de atención no se puede considerar, a la luz de la Ley, como una falta grave, luego y primera consecuencia, el accidente no puede aumentar nuestra deuda. No tiene peso kármico suficiente para desbaratar nuestra balanza.

Nosotros tenemos en la balanza un plato de felicidad por un lado y otro de necesarios sinsabores, como consecuencia del mal que hemos podido originar a terceros. Nosotros tenemos un plan de vida que no se establece más que en sus hitos más fundamentales, no se puede delinear al detalle porque entonces conculcaríamos nuestro propio libre albedrío. De la misma forma y por silogismo, no está establecida al detalle la forma de saldar nuestro balance negativo. En el discurrir de nuestros días y ésta es la principal conclusión que deseaba compartir, aún con el claro riesgo de equivocarme, los administradores del karma se sirven a no del accidente para contribuir a saldar nuestra deuda. La aportación sería por lo tanto: el accidente fortuito nunca supondría un aumento del karma, pero sí puede utilizado para saldar el karma pendiente.

Esta conclusión nos proporciona paz. A mí personalmente me la ha aportado y por ello comparto, aún a riesgo de equivocarme. Nos lleva a discernir que no hay dolor gratuito, que todo dolor equilibra lo pendiente, que puede ser emancipador y ayudarnos en definitiva a labrar un futuro más feliz.

Avanzamos aún con todos nuestros interrogantes, avanzamos unidos/as hasta que una Luz más clara se haga presente entre nosotros/as. El dolor traiga siempre su debida recompensa en forma de un acrecentamiento de nuestra conciencia.

Artaza 1 de Abril de 2020