El Mundo Invisible.

Nuestra partida hacia el otro Mundo es una Ley implacable.

El Mundo Invisible.

Una hermana pregunto acerca de donde se hallan ahora las almas que han partido.

El Maestro dijo:

Los tres mundos, el físico, el espiritual y el Divino, son un solo mundo. Si alguien les pregunta dónde está el más allá, díganles que los tres mundos son uno. El estómago, los pulmones y el cerebro corresponden a estos tres mundos. Uno tiene los tres mundos dentro de sí mismo.

Hoy tenemos más modos de explicar el mundo Espiritual. Tenemos ondas de radio. A través de ellas podemos entender cómo es posible transmitir un pensamiento de una persona a otra, y de este modo el mundo Espiritual resulta más comprensible. Cuando alguien muere, esa persona cambia de lugar sin desaparecer. Si las personas creen que sus amigos o parientes mueren, esto demuestra que ellos todavía viven en el mundo transitorio. Cuando alguien muero, sólo los bienes de la compañía mueren, pero la compañía continúa. ¿Por qué lloras por tu hija que se ha ido? Ella está en otro Mundo. Tu puedes hablar con ella, ella re puede escribir. Ella le escribe a su madre: «Madre, el Mundo en que estoy ahora es muy bello. Hay universidades y profesores que nos enseñan».

El Mundo del más allá es más real que el mundo físico. Si tienes un amigo que tu amas y un día muere. Tu te preguntas: «¿A dónde se ha ido? ¿Dónde está su consciencia?» Tu amigo está vivo. Nada se pierde en el mundo, sólo las relaciones cambian. Cuando morimos pasamos de un estado a otro. De hecho, no se envejece. Cuando las fuerzas creativas se proyectan de este mundo hacia un Mundo más Sublime, la forma externa es destruida. Aquí no hay condiciones. La forma puede ser destruida, pero la consciencia nunca lo será.

No tengan miedo a la muerte. Nadie puede matar a otro. La peor situación es cuando la consciencia humana no despierta después de la muerte. En ese caso, uno vive en la oscuridad y en un sueño profundo. Para salvar a esa persona de la oscuridad, la Naturaleza le envía sufrimiento.

Algunos dicen que Dios hace que los seres humanos mueran. Esto es una mala interpretación de la Verdad. La muerte es una consecuencia de la falta de entendimiento de las Leyes Divinas. Cuando alguien muere se asemeja a viajar en automóvil. El auto se descompone en el medio del viaje. Cuando uno se da cuenta que el auto no puede ser re­ parado, uno comienza a caminar, dándose cuenta de que se puede viajar sin automóvil. Lo mismo sucede después de la muerte.

Una mujer vino a verme. Ella lloraba porque su esposo había muerto. Yo le dije: «Yo veo a tu esposo cerca cuyo y él es feliz ahora».

Cuando uno muere, uno se lleva consigo la parte esencial del cerebro. Los seres humanos tienen un cerebro material y uno etérico. Tras la muerte, el cerebro material es dejado detrás y el etérico es llevado consigo. El cerebro etérico organiza la materia. En otras palabras, uno se lleva consigo aquello que es valioso. Las gentes de hoy en día niegan la vida después de la muerte. Yo me apeno por aquellas personas geniales cuyos espíritus sin cuerpo rondan las casas de funerales. Un hombre rico sigue rondando su antigua casa, la que el construyo, aun cuando ahora otras personas viven allí. De este modo, el no evolucionará.

¿Que saben las personas acerca de aquellos que han partido hacia el Mundo del más allá? Ustedes le preguntan a su padre acerca del Mundo más allá y el no sabe nada. Le preguntan a su madre y ella les dice que no ve nada, solo oscuridad a su alrededor. Esto es entendible. Lo que ellos sabían acerca del más allá cuando estaban en la Tierra es lo que seguirán sabiendo tras su partida, al menos en un comienzo. Hay algunos difuntos que perciben y comprenden, pero no son mucho. Ellos han trabajado conscientemente en la Tierra y continúan haciéndolo en el otro Mundo.

Aquellos que no han vivido correctamente, se encontrarán en completa oscuridad tras su muerte, solo con una simple y desnuda consciencia. Esto es el infierno. Tras la muerte, todos se convencerán de que hay otro Mundo.

Nuestra partida hacia el otro Mundo es una Ley implacable. Esta Ley es válida para la presente fase de la evolución humana. Tras la muer te, cuando uno comienza a darse cuenta de su error, uno gradualmente comenzará a reorganizarse, y volverá nuevamente a la Tierra como un pequeño niño indefenso.

Tras la muerte uno sigue en contacto con el cuerpo físico. Uno ha sido enterrado, pero aun así puede ver como los amigos y parientes lloran en el funeral. La consciencia de aquellos que han cometido crímenes permanece conectada al cuerpo físico y está presente en la tumba durante la descomposición del cuerpo. Luego, en la próxima encarnación en la Tierra, cuando a uno le enseñen nuevamente como robar y mentir, uno dirá: «¿Has estado donde yo he estado? A causa de eso yo no puedo robar o mentir nunca más».

Aquellos que han partido al mas allá ya poseen vibraciones de otro tipo. No hay nada denso en ellos, del mismo modo que el agua en la olla se transforma en vapor cuando hierve. Aquellos que hay pasado al otro mundo tienen diferentes vibraciones. Me dieron que un hermano había muerto. Yo llevé a cabo algunas investigaciones. Yo comparé sus vibraciones con las de otro que yo sabía había pasado al otro Mundo y vi que no eran similares. Yo dije: «Este hermano está vivo, él no ha partido».

Cuando ustedes pasen al Otro Mundo, ustedes no se olvidarán de la Tierra porque ustedes tienen almas relacionadas aquí. Ustedes sentirán sus necesidades y como ustedes serán ricos en el Otro Mundo, ustedes vendrán a ayudar.

Un hombre ha partido. Sus parientes ofrecen un almuerzo en su honor. Esto es una cosa buena, pero durante el almuerzo nadie reza por el difunto. Luego la persona me dice: «Ofrecieron un almuerzo en mi honor, pero nadie oró por mí». Es necesario enviar pensamientos positivos hacia los que han partido. Nuestras oraciones los ayudan. Nuestros buenos pensamientos hacia los difuntos son como alimento para ellos. Ellos se alimentan de los jugos contenidos en nuestros pensamientos y sentimientos.

Una persona que ha partido puede manifestarse a través de otra persona. Por ejemplo, alguien puede manifestarse dentro de alguien durante un año, dentro de otros por dos, tres, o diez años. Aun así, a veces la persona puede manifestarse dentro de alguien solo por unas horas. Un ejemplo: Yo estaba en la ciudad de Varna cuando dos de nuestros hermanos de Sofia fallecieron. En la manilana, cerca de las 10, me visitaron don muchachos de 18 años del pueblo. Ellos estuvieron conmigo por dos horas. Uno de los hermanos que habían partido era famoso por su sentido del humor, y uno de los muchachos se expresó de esa manera. El otro hermano difunto también tenía un humor muy especial y así se expresó el otro joven. Yo no le pregunté a los muchachos de dónde venían ni cuales eran sus nombres, ya que esto hubiera destruido la disposición de los difuntos. Aquel que ha partido de la Tierra prematuramente, permanece en la Tierra trabajando hasta que llegue el momento que había sido originariamente planeado para su partida.

Artistas, músicos, poetas, filósofos vienen a la Tierra como parte de su entrenamiento. Después, en el Otro Mundo ellos llevaran a cabo sus trabajos como músicos, poetas, artistas o músicos. En otras palabras, en el Otro mundo ellos continuaran trabajando en el mismo campo, pero con mayores oportunidades y con mejores condiciones.

Nuestra vida completa ha sido grabada, y nos la mostraran a nuestra llegada al Otro Mundo como si fuera una película: niñez, edad adulta y edad mayor.

El capullo se abre en la flor. La fragancia sale de la flor. Luego el cáliz de la flor se cae y solo la pequeña semilla dentro del fruto permanece. ¿Dónde están el capullo y la flor? Todo está en la fruta. El capullo es la primera fase, la flor es la segunda fase, y la fruta es la tercera fase. Dentro de la fruta está la semilla. Esto es una metáfora para la vida humana.

Nuestro mundo está lleno de almas en evolución del Otro Mundo que necesitan ser iluminadas. En nuestras reuniones espirituales, por ejemplo, alrededor de nosotros se hallan muchas almas no desarrolladas del Otro Mundo que quieren evolucionar. A veces uno se halla en un modo pesimista. Esto se debe a esas almas que quieren recibir ayuda. Hay almas que no saben que han partido. Del mismo modo que los seres vivientes se sienten atraídos hacia la huerta y losmanantiales, las almas de nuestros parientes que han partido se sienten atraídas hacia nuestras reuniones espirituales, oraciones y charlas. Para ellos, estas representan jardines y manantiales.

Uno de nuestros hermanos que había partido hacia el Otro Mundo nos hizo saber acerca de su condición. El dijo: «Desde el Otro Mundo nos envían a trabajar y a ayudar a otros. Uno trabaja todo el día con alguien que está encarnado en la Tierra. Uno va de un lugar a otro. Uno le enseña a las personas, pero pocos lo entienden. Uno visita a alguien que vive en la Tierra y le susurra desde adentro para guiarlo en sus acciones. Aun así, el los ignora y no quiere escuchar. Y uno regresa sintiéndose mal, insatisfecho. Si uno no quiere ayudar a alguien en la Tierra, uno está perdido».

Un alma que ha partido al Otro Mundo será enviada a un bar para influir a una buena persona que está bebiendo a que deje de hacerlo. Otra alma será enviada a una casa en que la mujer está gastando dinero y atormentando al esposo. El alma le susurrara para que ella deje de gastar tanto y sea más modesta.

Tras nuestra partida, nuestra existencia es una continua travesía hacia los Mundos más elevados, de acuerdo con el nivel de entendimiento de nuestra consciencia. Y cuando uno llega a los Mundos Mas Altos, una cortina se abre en frente de uno para que pueda entrar en el Mundo Divino y percibir la Gran Realidad.

El Mundo Divino se halla en tal harmonía que cuando uno entra en él se olvida de todos los problemas y sufrimientos. Las cosas allí tienen sentido y profundidad. Todo vive en el Amor. Existen artes que ustedes no pueden imaginar y tal variedad que hace que existan diversas especializaciones. Cuando uno vive con Alegría en el Mundo Divino, uno puede estudiar sin nunca aburrirse. La Vida allí no es monótona.

El mundo Espiritual y el Divino son mil veces más bellos que el mundo físico. Los profetas han visitado el Mundo del más allá, pero ese Mundo ha cambiado desde esos tiempos hasta ahora también.

Beinsa Douno.

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